El equipo de Primera en el amanecer de los ‘80 – Parte II: Duelo de diosas

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Logo club Colon de Santa Fe

Los entretelones del 60° Campeonato Ar­gentino de Natación para mayores, a celebrarse durante los primeros días de marzo de 1981 en la entonces flamante piscina olímpica del club Colón de Santa Fe -sí, esa misma que en el 2003 quedaría completamente cubierta, al igual que la cancha de fútbol, por las aguas de la devastadora inundación del muy cercano río Salado- prometían destacadas actuaciones y una lluvia de records. Los cordobeses constituían un plato fuerte para la disputa, con los hermanos Rosanna y Luis Juncos por un lado, y las entonces muy jóvenes Cecilia Cuffini y Mariana Miret por el otro. Santa Fe tenía las miradas puestas en la juvenil de Regatas Susana Ghio.

Virginia Sachero en su mejor momento

Virginia Sachero en su mejor momento

No obstante, por Independiente de Buenos Aires venía una figura clave. A punto de cumplir sus 20 años, la velocista Virginia Sachero parecía haber alcanzado el pináculo de su carrera. En 1980 pasaría a engrosar la galería de la fama de la natación local cuando se convirtió en la primera mujer argentina en bajar el minuto en los 100 m libre con el ya clásico 0:59.99.

A partir de su histórica marca, Virginia siguió desafiando el cronómetro. Pronto barrió de plano las 99 centésimas de su record cuando en el Metropolitano celebrado en River en febrero de 1981 los paneles de toque registraron 59 segundos para el nuevo primado nacional de los 100 m libre y, horas después, 0:58.80 para el record sudamericano, sepultando las marcas de Rosanna Juncos en el olvido. No conforme con ello, en el mismo certamen Virginia destronó también a la rosarina Andrea Neumayer, arrebatándole el record nacional de los 200 m libre (2:10.30).

Por su parte la cordobesa, tras su paso por Montreal 1976 y una prolongada estadía en Estados Unidos llegaba al Argentino sin mácula, ostentando el orgullo de ganar todas las carreras en las que había participado desde 1978. Esta vez, debía recuperar su record nacional y sudamericano, ahora en poder de la porteña. Tarea nada fácil en el Argentino, que se vio aún más comprometida cuando, en la tercera jornada, Sachero volvió a pulverizar su propia marca nacional y sudamericana en la prueba del relevo 4×100 m libre clavándola en 0:58.73.

Por cierto, el balance en Colón no venía pintando como se esperaba. Además del record de Sachero, apenas otros dos records nacionales habían sorprendido los cronómetros: el de Luis Juncos en la medley larga (4:43.93) y el cuarteto de las cordobesas Miret, Cuffini, Juncos y Leiva en la 4×200 m libre (9:12.94), por lo que los hermanos Juncos estaban de parabienes.

Pileta olimpica club Colon de Santa Fe

Pileta olimpica club Colon de Santa Fe

Llegó la cuarta y última jornada, el martes 3 de marzo, y la prueba 23 convocó a las diosas en pugna, Virginia Sachero por andarivel 2 y Rosanna Juncos por andarivel 5, las que junto a otras competidoras disputaban la carrera en condiciones poco propicias para una buena performance: ese día la temperatura del agua oscilaba los 30ºC (imaginamos, si se corrieron en la misma jornada, lo que habrán sido las carreras de fondo!) y si bien el torneo se celebraba en una pileta olímpica, los andariveles distaban mucho de ser olímpicos: eran los de boyas plásticas estándar… aunque como nota colorida, Colón eligió plástico rojo en lugar del clásico amarillo…

La crónica de la revista “El Gráfico” hacía este relato de los pormenores de la prueba:

“Ahí es­taban, tensas, concentradas, las dos mejores velocistas de América del Sur. El público de pie, esperando el disparo del starter. Sachero tenia la ventaja de estar físicamente más entera, y una mayor motivación después de haber batido, el día anterior, su propio record. Juncos Ilegaba con cuatro carreras indi­viduales a cuestas, pero con siete me­dallas de oro obtenidas en el último Sudamericano y un corazón inmenso. Virginia salió a matar, como es su cos­tumbre, y se fue despegando de a poco. En el parcial de los 50 metros hizo 26s90/100 y allí definió todo. Rosanna no la pudo alcanzar y perdió, por el toque, el segundo puesto con la santa­fesina Susana Ghio.”

Efectivamente, el inesperado sprint de la juvenil de Regatas Santa Fe relegó a la cordobesa al escalón más bajo del podio, que así quedó conformado:

1º) Virginia Sachero, CAI (0:59.29)
2º) Susana Ghio, CRSF (1:01.63)
3º) Rosanna Juncos, CGTC (1:01.66)

Sachero llega por el 2, dejando atras a la cordobesa

Sachero llega por el 2, dejando atras a la cordobesa

Virginia se lamentaba de no haber logrado un nuevo record: “Sí, estaba nerviosa, pero íntima­mente sabía que esta vez iba a ganar. Y además pensé que bajaba nuevamente el record. Corrí muy fuerte, pero no pude mantener el ritmo en los últimos veinticinco metros. De todos modos, me dí cuenta, al mirar de reojo, de que Ro­sanna se había quedado atrás”.

Rosanna asumió su primera derrota en 3 años y recogió el guante con dignidad: “Todo ganador debe saber perder. Hoy me toca a mí. A pesar de que Vir­ginia venía haciendo mejores tiempos, me tenía mucha confianza. Yo nunca bajé los brazos y por eso gané muchas carreras que se presentaban difíciles. No, no me siento mal por haber perdido por primera vez. Estoy tranquila y satis­fecha conmigo misma porque lo dí todo. Virginia se lo merece, es una gran na­dadora”.

Juncos (izq.) y Sachero

El abrazo de las diosas: Juncos (izq.) y Sachero

Una vez conocido el resultado, y aún en la pileta, Rosanna Juncos bajó hasta el andarivel 2 para felicitar a su vencedora. “Las dos termi­naron abrazadas. Se cerraba un capí­tulo: Sachero ganó el duelo, Juncos de­mostró su grandeza”, escribió “El Gráfico”.

Sin duda, fue uno más de esos tantos momentos inolvidables que la natación argentina de élite atesora en su frondoso libro de recuerdos.

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Artículo basado en la nota publicada en el Nº 3205 de la revista “El Gráfico”. Las dos últimas fotos que acompañan este artículo son modificaciones de las publicadas en dicha nota.