Maratón Río Coronda: la fiesta del Litoral
La proximidad de la fecha de una nueva edición y la reseña -y video- que la gente de Marea Roja publicó recientemente en su sitio web me hicieron evocar, una vez más, mis recuerdos de la histórica Maratón Acuática Internacional Río Coronda, o más simplemente, como se conoce en Santa Fe, “la Santa Fe-Coronda”.
Como testigo presencial durante años de ese colosal evento que, aunque con lamentables interrupciones, particularmente durante gran parte de los ‘80, se viene llevando a cabo desde hace casi medio siglo, guardo vivas memorias… si bien desde mi última Santa Fe-Coronda en primera fila ya pasó mucho, pero mucho tiempo.
Es indudable que recién ahora, con la notoria difusión que ha cobrado la natación de aguas abiertas y su bienvenida incorporación al programa de pruebas olímpicas, los ecos de la Santa Fe-Coronda, que ya forma parte del Grand Prix de la FINA, están llegando a todos los rincones del país.
Pero hasta hace un tiempo no era así. La trascendencia del evento que yo viví, aún cuando siempre convocó figuras nacionales e internacionales de primera línea, sólo parecía circunscribirse a la ciudad de Santa Fe y su zona de influencia. Muy poco llegaba a Rosario y ni qué decir de Buenos Aires, Córdoba… o incluso otras provincias, vecinas o no. Hasta el día de hoy, el principal matutino cordobés sólo publica un artículo de no más de 100 palabras en su sección de Deportes el día en que se corre la competencia. Por cierto, no le hace justicia a un suceso de semejante relevancia, tanto para el deporte como para el turismo y la comunidad.
¿Por qué la comunidad? Ah! Porque la cansina y perezosa ciudad de Santa Fe se transforma esos domingos en que se celebra la maratón. Y cuando digo se “transforma” no exagero. Se vive algo así como cualquier partido de Argentina en un mundial de fútbol. Por empezar, el canal de TV local comienza su transmisión en vivo desde muy temprano y sigue las instancias de la prueba hasta la llegada de los primeros nadadores. ¿Alguien imagina la transmisión en vivo de más de 8 horas, tan luego de una competencia de natación? Sí, el Canal 13 de Santa Fe de la Veracruz lo hace… o al menos lo hacía hasta hace un tiempo. Las radios también dedican extensos espacios a la transmisión en directo, y el diario local destina una página completa (o más) a todo color, a veces, hasta dos días después de pasada la competencia.
Pero la difusión periodística no es todo… aunque ayuda bastante. Miles de santafesinos, fanáticos o no de la natación, también madrugan para acaparar los primeros lugares a la vera del río -y eso que tienen 60 km de costa para repartirse- y aguardar el paso de los nadadores. Por supuesto, como la espera puede ser larga, la excusa de un picnic nunca viene mal… y la ribera de la ciudad y alrededores se puebla de grandes y chicos que van a pasar el día, como si se tratara de los festejos del 21 de septiembre. Ni hablar de los que se agolpan en el Puente Colgante y el puente carretero a su lado, o a lo largo de la Costanera, del club Regatas, frente a El Quillá o los puentes del Salado y el Vado -donde los nadadores se desplazan aguas arriba- en las proximidades de Santo Tomé.
Lo cierto es que no queda nadie en su casa y ese despliegue de gente le brinda color a un domingo del verano santafesino que, de otro modo, sería aburrido como todo domingo. La maratón nunca se suspende… así llueva, así sople un molesto viento sur, así haya excepcionales crecientes o bajantes del río, o así la temperatura caiga bruscamente -como ocurrió una vez, allá por los ‘90, cuando en un día lluvioso y helado el entonces gobernador Carlos Reutemann largó la prueba enfundado en un espeso rompeviento rojo… Una única vez, en 1999, un infernal viento sur obligó a posponer la prueba por 24 horas. ¿Que los competidores deben luchar con los camalotes, los bancos de arena o los remansos? Para eso están los guías ó “baqueanos” -en la jerga provinciana- y su talento para conducir al nadador por el camino correcto durante toda la travesía. El éxito no sólo depende del nadador; el baqueano, a bordo del bote asignado para cada contendiente, también se lleva sus méritos. Podría garantizarse que un buen nadador con un baqueano inexperto es candidato a llegar con la retaguardia! Mi abuelo, apasionado entusiasta y profundo conocedor del bravo Río Coronda, cuando veía una maniobra equivocada por parte de algún nadador siempre solía exclamar… “Uyyyy… mirá adónde lo están metiendo a ese…”
¿Y la vanguardia? La vanguardia del pelotón es pintoresca y deslumbrante. No sólo por la puja de los nadadores -muchas veces el primer puesto se pelea en los últimos metros-, sino también por el desfile incesante de las embarcaciones acompañantes, desde los botes individuales hasta los -a veces- suntuosos yates de la publicidad, la prensa y hasta la infaltable lancha de la Prefectura Naval Argentina, que hacen sonar sus sirenas y agitan sus banderines de colores al compás de la brisa litoraleña.
Nunca estuve presente en la llegada de Coronda, pero ya sea por TV o por fotos he visto de todo: desde nadadores que disputan enconadamente el primer puesto hasta los que deparan inesperadas sorpresas en el pontón de llegada… aunque hayan sido furiosos rivales durante las 8 horas de competencia… y hasta aquel que acostumbraba a arribar en estilo mariposa durante los últimos 50 metros! Ese era Fernando Fleitas, ex nadador de mis épocas en el Ateneo Inmaculada, y su sprint en mariposa ha quedado como una marca registrada durante años en el historial de la clásica maratón.

Los retadores del Río Coronda
Figuras clave de la reina de los deportes acuáticos han dejado sus brazadas y su aliento en el Río Coronda desde 1961 a esta parte. Hombres y mujeres que abrazaron la natación de aguas abiertas desde un comienzo o aquellos que de sus records en una piscina saltaron a la conquista del río porque depara otras emociones.
Desde los santafesinos Florencio Romero y Carlos Larriera -con quienes alguna vez compartí andarivel en el Ateneo Inmaculada- a Alejandro Larriera y el rosarino campeón de los ‘70 Claudio Plit. Desde el “holandés volador” Herman Willemse, que se adjudicó la edición 1963 hasta el “cocodrilo del Nilo” Abdel Abou Heif, ganador en 1964. Desde el triple campeón bonaerense Horacio Iglesias hasta el italiano Giulio Travaglio (copa 1966). También los norteamericanos John Kinsella -medallista olímpico en los 1.500 m libre y el relevo 4×200 m libre en México 1968 y Munich 1972 respectivamente-, Bill Heiss y James Kegley se llevaron el primer puesto en las ediciones de 1978, 1979 y 1987 respectivamente. Y desde los notables ex nadadores del Ateneo, Diego Degano y los hermanos Fernando y Diego Fleitas hasta el bonaerense Gabriel Chaillou, el fenómeno porteño Damián Blaum y las luminarias extranjeras que participaron en estos últimos 15 años: el canadiense Gregory Streppel, que luego se casaría con la corondina que lo acompañó en la embarcación durante su debut en 1992; el alemán Christof Wandratsch, que junto a Degano daría la gran sorpresa de 1993; los dos Stephane franceses: Lecat y Gomez; el español David Meca Medina… y el campeón búlgaro Petar Stoychev, dueño de las ediciones 2006 y 2007.
¿Y las mujeres? Presentes desde el primer minuto, las mujeres no declinaron ni dieron un paso al costado ante la perspectiva de una agotadora travesía de 60 km. La norteamericana Greta Andersen fue la primera en subir al podio en 1962. Tras un prolongado paréntesis le siguieron dos holandesas en 1974 y 1975, hasta que por fin la argentina Mabel Garrido se coronó campeona en 1976 y 1977. La próxima argentina vencedora sería la paranaense Silvia Dalotto, en la edición 1990. Sin embargo, no todo fueron siempre rosas para las mujeres competidoras. Cuando el dinero cantante y sonante comenzó a premiar a los ganadores de la maratón, el cachet de las mujeres era casi diez veces inferior al del sus compañeros varones. Esto lo puntualizó Dalotto con su premio de 600 dólares por su triunfo de 1990, en comparación con los 5.000 dólares que se llevó el ganador masculino de la misma edición, Diego Degano. Por suerte, la presión ejercida por nadadoras profesionales extranjeras que venían a competir en la maratón -principalmente la australiana Shelley Taylor- logró, con el tiempo, equiparar el reparto de la torta. Si lo hubiera visto el barón Pierre de Coubertin…
En los últimos años, el primer puesto femenino se viene alternando entre la holandesa Edith Van Dijk y la alemana Britta Kamrau, aunque a veces hay otras sorpresas y nunca hay que olvidarse de la mejor nadadora argentina de aguas abiertas del momento, la santafesina Celeste Puñet, que desde hace rato viene pujando por lo alto del podio corondino.

Imágenes que valen 1.000 palabras
El video que acaba de enlazar la gente de Marea Roja ya lleva un tiempo en la web: lo descubrí hace un año, creo que a través de la página oficial del Gobierno de Santa Fe. Es un completo y excelente resumen, al estilo de los viejos noticiarios cinematográficos, de lo que la maratón Río Coronda significa, no sólo para el deporte, sino también para la ciudad de Santa Fe y alrededores. Y además constituye una magnífica carta de presentación para quienes no están familiarizados con el evento.
Una vez más, hurgando mi colección de viejos videos VHS, encontré todo un documento que hacía años no veía. Es una compilación casera de lo que fue la edición 1993 de la maratón, grabada directamente del Canal 13 de Santa Fe. Esa prueba fue muy particular. Para empezar, tras una ola de calor que los santafesinos hubieron de soportar durante las jornadas previas, el día de la competencia amaneció completamente nublado, con un fuerte viento sur y con 9ºC de temperatura ambiente. Para finalizar, los líderes Degano y Wandratsch iluminaron la tarde gris con una inesperada resolución tomada de común acuerdo en la costanera de Coronda y frente a decenas de entusiastas espectadores. Ver para creer. Ver para recordar.
Mientras aguardamos la ya inminente nueva edición 2008, volvamos a vivir, después de 15 años, los emocionantes momentos de la XX Santa Fe-Coronda 1993.
Para los ávidos, curiosos y amantes, debajo pego una serie de links a sabrosos artículos del diario “El Litoral” de Santa Fe relacionados con la maratón. Son todos imperdibles, así que… happy readin’!!!
- El río y su protagonismo
- Los extranjeros hacen su aparición
- Diego Degano – “Cabeza fría y corazón caliente”
- Diego: el orgullo de la región
- Gregory Streppel – “Estar aquí es emocionante, me siento como en mi casa…”
- Fernando Fleitas brilló en 1991
- Stephane Lecat – El delfín que se enamoró del río
- Horacio Iglesias deja su marca
- Silvia Dalotto, querida y respetada
- Esther Nuñez tuvo más resto
- Florencio Romero: nadador, guía…, todo un personaje